sexta-feira, 28 de outubro de 2011

El deseo es una pergunta...

No decía palavras,


acercaba tan solo un cuerpo interrogante,

porque ignoraba que el deseo es una pregunta

cuya respuesta no existe,

una hoja cuya rama no existe,

un mundo cuyo cielo no existe.



La angustia se abre paso entre los huesos,

remonta por las venas

hasta abrirse en la piel,

surtidores de sueño

hechos carne en interrogación vuela a las nubes.

Un roce al paso,

una mirada fugaz entre las sombras,

bastan para que el cuerpo se abra en dos,

ávido de recibir en sí mismo

otro cuerpo que sueñe;

mitad y mitad sueño y sueño, carne y carne,

iguales en figura, iguales en amor, iguales en deseo.



Aunque sólo sea una esperanza

Porque el deseo es pregunta cuya respuesta nadie sabe.

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